Y esto no solo afecta a su aprendizaje, sino también a su confianza y a su relación con el entorno.
El problema es claro: más del 80% de maestros indican disminución en atención, más del 70% reportan aumento de impulsividad en los niños y niñas en edad y más del 50% de maestros no tienen cómo trabajar estos problemas en el aula.
Esto no solo afecta su aprendizaje—afecta su autoestima, sus vínculos y su futuro.
La buena noticia: la atención y autorregulación se pueden entrenar.
Y cuanto antes se entrena, mayor el impacto.